Costa Rica: Economía avanza por sendas de recuperación

Antonio Dimas

La economía costarricense podría tener un mejor desempeño económico en el 2020 debido a conjunto de tendencias positivas internas y externas como el reacomodo de los agentes económicos al ajuste fiscal, la estabilidad de las tasas de interés, la adopción de medidas para reducir el endeudamiento familiar y la posible solución de la disputa comercial de Estados Unidos y China.

Recuperación

Para el tercer trimestre del 2019 la economía costarricense ya mostró ciertas  señales positivas al crecer el PIB un 1.9 por ciento, de acuerdo a los datos del  Banco
Central de Costa Rica. En los trimestres anteriores la actividad económica había mostrado tendencias decrecientes.

De acuerdo a la institución costarricense, las señales de recuperación de la actividad económica se observaron en la producción manufacturera del régimen especial, en la recuperación de la demanda externa de productos de origen agrícola y en la producción de las empresas manufactureras del régimen definitivo.

Las exportaciones y el turismo son las dos principales actividades económicas impulsoras del crecimiento de la economía costarricense. Hasta septiembre del 2019 las exportaciones llegaron a unos 8,629 millones de dólares mientras que los ingresos por turismo alcanzaron los 2, 228 millones de dólares en el primer semestre de este mismo año.

La deuda pública de costa Rica estaba cerca de alcanzar un 60% del PIB a mediados de 2019, límite máximo permitido por la ley. Este problema de las finanzas públicas también se convertía en un lastre para la inversión pública. Acometer un ajuste fiscal también implicaba un costo político para el gobierno. En efecto, enfrentó un conjunto de huelgas de los trabajadores del sector público y algún rechazo de algunos sectores de la sociedad civil.

Escenarios

En una mejoría en el entorno interno y externo será fundamental para que Costa Rica avance por las sendas del crecimiento en el 2020. En el ámbito interno, el gobierno y las autoridades que dirigen la política monetaria y fiscal parecen estar haciendo su parte.

A finales del 2018 el gobierno del presidente Carlos Alvarado aprobó un polémico ajuste fiscal cuyo objetivo consistía en mejorar la recaudación tributaria con el propósito de equilibrar las finanzas públicas a través de la reducción de gastos y el aumento de ingresos.

El ajuste fiscal comprende un amplio conjunto de medidas como la transformación del Impuesto General de Ventas a un impuesto de Valor Agregado, que establece gravámenes a los servicios; se ajusta el Impuesto sobre la Renta y se reducen los beneficios salarios de los empleados públicos.

Asimismo, el gobierno impulsó la Creación del Programa de Crédito de Salvamento para Personas Sobre endeudadas. El Ejecutivo instruyó a los bancos estatales a que diseñarán este plan especial para el refinanciamiento de operaciones de crédito a personas físicas asalariadas del sector privado y público.

En el ámbito externo, la solución de la disputa comercial entre Estados Unidos y China y la disminución de las tensiones geopolíticas globales también son importantes para que el país mejore su desempeño económico pues una mejoría de la dinámica económica internacional y una disminución de las tensiones geopolíticas mundiales impactaran positivamente en la actividad económica nacional.

 El Banco Central de Costa Rica pronostica que la economía costarricense crecerá en el 2020 un 2.6 por ciento.  Este aumento del dinamismo económico resulta relativamente pequeño si se considera que el crecimiento en el 2019 fue del 2.2 por ciento.

También resulta nimio para solventar el desempleo que alcanzaba al 11.9 por ciento de la fuerza de trabajo del país en el segundo trimestre del 2019 según una encuesta del Instituto Costarricense de Estadísticas y Censos. Los desafíos económicos para Costa Rica son grandes y el porvenir parece complicado para importante sector de su población.

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