FIESTAS SOLEMNES EN DICIEMBRE

Rosario Mendoza Corea

A propósito de las fiestas de Navidad, queremos hacer un recuento de las fiestas que realizaban los Judíos antes y después de Cristo.

    En este contexto se celebran las fiestas Hanukah, la celebración judía que ilumina el fin de año; a esta festividad  también se le llama el Festival de Luces, Celebración de Dedicación y Celebración de los Macabeos.

    La palabra Hanukah es de origen hebreo y significa Dedicación.

    Hanukah no es la versión judía de Navidad, pero casi siempre los niños reciben regalos, especialmente en áreas donde niños judíos y cristianos están en contacto cercano.

Las comidas tradicionales

Las comidas tradicionales de estas costumbres judaicas como los latkes o los panecillos de papa, son fritos en aceite, como otra manera de incorporar la memoria de los Macabeos.

    En la Biblia en el libro de Leviticos 23, están sustentadas las fiestas solemnes de Jehová. Eran símbolo de redención y consagración que demostraban que Israel y todo lo que ellos poseían pertenecía a Dios.

    Todas estas, salvo el Día de la Expiación que era el único día de ayuno requerido por la ley.  Estos ciclos contribuían a vincular su adoración con los sucesos de su vida diaria, porque ellos no debían separar la adoración de la vida. FUENTE: Biblia de Estudio de la Vida Plena.

    Antíoco declaró ilegal la observancia del judaísmo – incluyendo la circuncisión, el Shabat y el estudio de la Torá– castigando al trasgresor con pena de muerte.

    Cerca de 165 años A.C, en la época del Segundo Templo Sagrado, el régimen sirio-griego de Antíoco IV, pretendió alejar a los judíos del judaísmo, con la esperanza de asimilarlos a la cultura griega imponiendo a su dios griego Zeus.

    Muchos judíos -llamados helenistas -comenzaron a asimilarse a la cultura griega-, tomando nombres griegos y casándose con no judíos. Esto comenzó a deteriorar la base de la vida judía y la práctica del judaísmo.

    En medio de la negligencia política del reino de Israel, se levantó una familia sacerdotal que luchó por la soberanía de su pueblo y asumieron el liderazgo de Judea.  Esta familia es la de Matatías, quien tenía cinco hijos Juan, Simón, Judas (llamado Macabeo), Eleazar y Jonatan.

    Antíoco envió miles de tropas bien armadas para aplastar la rebelión, pero después de tres años, los Macabeos tuvieron un éxito milagroso en contra de todos los pronósticos, y echaron de su tierra a los extranjeros.

    Los guerreros judíos entraron a Jerusalén y encontraron el Templo Sagrado en ruinas y profanado con ídolos. Los Macabeos lo limpiaron y lo re-inauguraron.     Sin embargo, cuando llegó el momento de re-encender la Menorá*, conmemorando la victoria de los hebreos en su guerra contra los griegos, revisaron todo el Templo, y sólo encontraron una vasija de aceite puro que llevaba el sello del del Sumo Sacerdote y pese a esta situación, de todas formas, encendieron la Menora*, y fueron recompensados con un milagro: Esa pequeña vasija de aceite ardió por ocho días, el tiempo necesario para producir un nuevo aceite preparado adecuadamente.

   

Javier Lozano, Fundación Tierra Santa, cita lo siguiente: “en la fiesta de la Hannuká, la fiesta de la dedicación del templo se pide a los judíos mostrar los candelabros de nueve brazos, el Hanukiyah.

  

    Hay que mostrar esta luz del candelabro porque hoy según la práctica de la ley judía se tiene que colocar este candelabro en las ventanas o cerca de la puerta. Todos tienen que mostrarlo para que se vea, porque es el símbolo de la victoria de Israel y del “milagro” que ha hecho con los Macabeos tras reconquistar el templo y dedicarlo”.

    Francesco Giosuè Voltaggio, sacerdote diocesano de Roma, afirma que para los cristianos es fundamental conocer tanto el Antiguo Testamento como las instituciones y las tradiciones judías, para poder comprender no solo el Nuevo Testamento y la persona de Jesucristo.

    Este libro va repasando las fiestas judías, algunas de ellas poco conocidas, y ofrece preciosas claves hermenéuticas o interpretativas para profundizar en la celebración y la teología del culto cristiano, mostrando su cumplimiento en el Mesías.

Nacimiento elaborado por Sra. Maria Elena de Arana..

    Este estudioso quien se ha dedicado a investigar dichas fiestas, vive en Tierra Santa, en el monte de las Bienaventuranzas, donde es Rector del Seminario Redemptoris Mater de Galilea y profesor de Sagrada Escritura en el Studium Theologicum Galilae.

    Yo pienso, que el trasfondo del tema de la Fiesta de Las luces experimenta la verdadera navidad en cada uno de nosotros, vivir el nacimiento de Jesús que debe darse  en nuestras vidas, en nuestro corazón, en actitudes mejoradas para bien personal y  de otros;  por esa razón, los judíos vinculaban su adoración con los eventos de la cotidianeidad, ya que según los estudiosos, ellos no debían separar la adoración de la vida, para recibir la irradiación divina y al mismo tiempo celebraban para agradecer a Dios por todo.

    Y precisamente, de eso se trató en estas celebraciones que se realizaron también  en Nicaragua en el presente mes de diciembre, en una o varias iglesias donde se promovió el mensaje de incrementar la iluminación desde una óptica espiritual; reconocer que la luminosidad de Cristo debe agrandarse para alumbrar a otros ayudándolos  a salir del dolor, la soledad, el desamor, la desesperanza, etc., a sanar sus heridas con la luz sublime, que primero debe alumbrarnos individualmente, según palabras de una de varios predicadores cristianos que  insistieron  en aplicar a nuestra vida interior el tema de la navidad, con una actitud más solícita y dispuesta, olvidando  temas del pasado que nos oprimen y no nos permiten ser lámpara.

Muchas iglesias celebran las fiestas solemnes de Diciembre. Foto en Jerusalen. RMC.

    También se hizo énfasis aprender a perdonar, ya que la libertad que produce el perdón nos redime y nos hace mejores personas dispuestas a trabajar por el bien común.

    Dios nos da las directrices pero somos nosotros quienes decidimos seguirlas o no, expresó otro orador en el Centro Nicaragüense de Teoterapia Integral (CENTI).

    Cómo actuaría Cristo en mi lugar?, es la pregunta que debemos hacernos antes, en, y después de la navidad, para intentar aplicar un poco de la Luz que El nos lleva al corazón en estas bonitas celebraciones.

*La menorá (también escrito como menorah o menora) es un candelabro o lámpara de aceite de siete brazos, uno de los elementos rituales del judaísmo y uno de sus símbolos más antiguos; representaría los arbustos en llamas que vio Moisés en el Monte Sinaí (libro del Éxodo, 25). El candelabro de la Menorá tiene siete brazos, sin embargo el milagro del aceite se extendió por ocho días durante la re-inauguracion y este candelabro entonces adquiere el nombre de Hanukia derivada de la palabra hebrea Hanucá. Foto: Natalia Berrios.Centro Nicaraguense de Teoterapia Integral. CENTI

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