La Madre del Valle

* Igual que Caleb personaje bíblico A sus 85 años continúa ejerciendo su profesión como partera titulada

*Candela de cebo serenado: receta de todos los tiempos usada por doña Socorro en sus bien logradas atenciones como partera.

*Sus antepasados trabajaban con muertos y ella trabajaba con vidas

Karla Chávez

*Un homenaje a las Parteras

La responsabilidad de una partera es brindar seguridad a la madre, son consejeras que cuidan por el bienestar de muchas mujeres embarazadas en lugares aledaños del país.  Las emergencias no pueden esperar, es difícil que llegue la atención en caminos intransitables por donde además los ríos y montañas impiden el acceso. He aquí dos historias:

María Del Socorro Molina Algaba, nació en Monimbo, Masaya,Nicaragua un 27 de junio de 1921. Su padre José Algaba cultivaba tabaco y su madre Carmen Molina era de oficio costurera. A sus 9 años vivió en Masaya donde sus familias eran propietarios de una funeraria. Desde temprana edad se familiarizo con servicios de asistencia en salud.

Era fiel creyente de los perjuicios del “MOTO” y “LE PEGARON SOL”; y por ello, al estilo de toda buena comadrona que se respete ella se apresuraba a resolver esas situaciones como la costumbre lo mandaba en todos los tiempos

En aquellos años era común dar a luz a los hijos en sus casas y así fue como ella misma se asistió en seis ocasiones. Lamentablemente perdió a su hijo mayor a los 3 años de nacido a causa de una gravedad en su estomago y posteriormente otro de sus hijos moriría por lo que ella decía: “DE SOL”(*) (una fiebre que no dejaría posibilidad de vida al recién nacido).

La mortalidad infantil era muy alta y más aún los casos de embarazos en riesgo. Una de las anécdotas que contaba doña Coquito es como Dios le dio sabiduría para atender a su primera nieta.  El parto de su hija mayor se adelantó y la criatura se aferraba a la vida con siete meses de gestación. El problema comenzó cuando la bebé no paraba de llorar, y ni su madre ni sus hermanitas sabían que hacer por ella. 

 Al terminar su trabajo en el hospital, Doña Coco llego a su casa y… ¡oh sorpresa! su mayor felicidad fue encontrar en medio de unas sábanas, un pequeño ser que a duras penas se movía, había una vida clamando por ayuda. Le cargo en brazos y al ver su cordón umbilical supo que a la niña le estaba dando “MOTO” (*), con rapidez empezó a calentarla con una candela de cebo serenado y con prontitud la niña dejo de llorar y al cabo de un lapso quedó profundamente dormida.

———————————————————————————————————————

 (*) Moto es hielo en el ombligo que les provocaba Infección.

(*) Y la expresión está enfermo “de sol”  se dice que es cuando alguien que llegaba asoleado tenía la mirada fuerte y le pegaba sol cuando miraba al bebe. Dicen que después que miraba al niño, ésta persona se tenía que quitar la ropa y lo bañaba con alcohol y ruda para evitar le diera sol, según las tradiciones o costumbres populares.

______________________________________________________________________

Una vocación y entrega total

La Madre del Valle, es el título que se ha ganado con honores Doña Vilma Aburto. A sus 85 años continúa ejerciendo su profesión como partera titulada. Nos comentó que, a su humilde vivienda ubicada en el Valle de los Aburtos, jurisdicción de villa el Carmen, Managua, llegan de diversas comarcas, jóvenes en estado de embarazo y mujeres con bebes en brazos para ser auscultados por esta eminencia en medicina natural, según los pobladores cercanos.

Cabe destacar que recibió cinco años de estudios en enfermería es Partera titulada y desde la edad de 12 años deseaba ser enfermera, pero, siempre su padre se lo impedía hasta que logró coronarse en esta noble tarea.

Como nos dijo: con orgullo ha atendido cientos de casos que no se atreve a contar sin embargo dos le dejaron huella “la de una madre que cruzando el rio, ésta fue alcanzada por un rayo y por lo riesgoso de la situación no podía hacer mucho por ella, falleció a los pocos días de dar a luz y su bebe sufría de convulsiones muriendo a los pocos meses”.

 Otro caso bastante doloroso fue la de una joven embarazada; su niña tenía 6 horas de no moverse en el vientre y no presentaba signos vitales. El dictamen de la partera fue que la bebe estaba muerta, y después de tanto sufrir dolores logro sacar a la niña. La joven salvo su vida y lo primero que le recomendó dona Vilma era “renunciar a la idea de tener otro embarazo. Sin embargo, logro dar a luz don hijas más, lamentablemente tiempo después, falleció de cáncer”, indicó.

La comunidad del Valle de los Aburtos si cuenta con un Centro de Salud, pero solo labora por pocas horas. El costo del transporte y la escasa frecuencia de buses hace que la gente busque atención de “Doña Vilmita”, quien con hospitalidad y profesionalismo atiende la demanda de la población.

Cerca de 5 mil parteras existen acreditadas en nuestro país. El Ministerio de Salud no puede cubrir en su totalidad con la demanda de asistencia a emergencias de parto por lo que sigue preparando a mujeres en esta labor que se resiste a desaparecer según las fuentes.

Datos históricos:

 Las comadronas han ocupado un lugar muy importante en el crecimiento de los pueblos y desde que las parteras Sifra y Fúa colaboraron con la humanidad trayendo al mundo a los bebes en lugar de cumplir la orden de matarlos en Egipto, ellas ayudaron a prolongar la vida del ser humano, puesto que los bebés israelitas que habían sido condenados a muerte, lograron sobrevivir por la buena voluntad y la mano maternal de estas dos mujeres que se han multiplicado en el mundo hasta hoy día.  Actualmente en la faz de la tierra hay muchas Sifra y Fuas que permanecen en el anonimato pero que hacen una gran labor al ayudar a procrear el mundo.

Éxodo 1. 18 al 22

15. Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo:16. Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva.17. Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños. 18. Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis preservado la vida a los niños?19. Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias; pues son robustas, y dan a luz antes que la partera venga a ellas.20. Y Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera.21. Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus familias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *