Un sistema que descontrola a los capitalinos

 

Escasa población accede a los buses rotulados con  "Sólo Tarjeta"
Escasa población accede a los buses rotulados con “Sólo Tarjeta”. Foto Rafael Lara END

Rosario Mendoza Corea

Hoy me sentí tan indignada, tan impotente y tan  desesperada por no poder hacer nada ante el inminente caos que pálidamente se asoma en los rostros de los capitalinos, quienes cada día vivimos una nueva experiencia con la tarjeta del transporte, con el nuevo sistema de pasajes urbanos en la capital de Nicaragua.

Y digo que estaba indignada porque los bebecitos y los ancianos no tienen por qué sufrir una larga espera en medio del sol o de la lluvia, para abordar una unidad de transporte. En Bello Horizonte, Junto a mi, estaba una joven mamá con su  bebé de un mes de nacido, debía ir al Hospital Berta Calderón a su revisión de rutina. Pasaban todos los buses con el rótulo “SOLO TARJETA”, ella no tenía carga en la suya y esperaba desde hacía una hora un bus de uso MIXTO.

Me decía la joven que “nos metieron otro gol, porque ayer escuché y vi las noticias y no dijeron que desaparecía el sistema mixto, he escuchado que se ha dejado por un tiempo ilimitado, pero nos volvieron a mentir”, decía la afligida mamá quien desesperada ante el llanto de su niño, afirmaba que no podía gastar en taxi pues no tiene un ingreso fijo para sostenerse y debe usar el servicio público.

Un anciano con mucha dificultad se apoyaba en su bastón esperando un ruta mixta porque su tarjeta se extravió y no la había podido reponer, debido a la dificultad que tiene precisamente para trasladarse de un lugar a otro. El ciudadano septuagenario, hizo un llamado de misericordia para las correspondientes instancias encargadas de la especie, para que  haya excepciones en casos como el suyo.

Un hombre, en la parada de la Colonia El Periodista, intentó pasar su tarjeta por la máquina de marcar y fue infructuoso, el conductor quiso bajarlo del bus porque solo admitía tarjetas, pero el citadino se enfureció y no se bajó de la unidad, con arrebatos de violencia retó al piloto a que lo sacara él, si podía, y pasó al interior.

En mi caso particular, busqué en una de las paradas, cómo recargar mi tarjeta. Las encargadas de esta operación, me dijeron que no había recargas en ese momento porque se les descargó el móvil utilizado para tal fin, debía esperar por lo menos media hora para hacerlo y lo peor del caso es que no había otro puesto en toda la manzana en la parada el Mercado de Mayoreo. Pasaron cinco buses de la unidad requerida para mi destino y todos decían SOLO TARJETA.

Y puedo seguir contando cada testimonio de la población, pero el mejor testimonio lo vemos en las paradas de buses, en  los rostros de las personas mostrando enojo, impotencia, desesperación, angustia, por querer llegar  a sus destinos y no pueden hacerlo libremente aunque tengan dinero en sus bolsillos, porque deben sujetarse a un nuevo sistema.

A la hora pico, es impresionante ver el maremagnun de gente que amenaza con lanzarse a las unidades sin respetar los rótulos que éstas portan al frente del mismo  medio de transporte. Cada uno quiere defender su derecho y cuando los conductores ven ese tipo de congestionamiento, lo que hacen es pasar de largo quizá por temor a ser atacados o talvez porque también se sienten impotentes  en muchos casos.

Señores del gobierno, señores de Mpeso, pongan ojos y oídos a la población. En este momento hay un caldo de cultivo que se está queriendo calentar, según los comentarios de los alterados usuarios. Si sabemos cómo se inician los fenómenos de violencia, no permitan que estos se alimenten, porque una vez encendida la mecha, nadie sabe como apagarla y aunque haya quienes se promocionen como paladines, como salvadores, como  amables componedores de todas las situaciones, nadie puede contra la conciencia de un pueblo cuando le tocan sus derechos humanos.

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